Retícula: cuándo es completamente necesaria.

La retícula subyace en más diseños de los que pensamos. ¿Pero es siempre necesario su uso?

Sabemos que la retícula es una poderosa herramienta al servicio de la composición y armonía de los diseños. Es el esqueleto invisible que da coherencia a la relación entre elementos.

Con defensores y detractores de su uso recurrente en los procesos creativos, en este post quería reflexionar un poco acerca de su uso, en según que disciplinas, dentro del diseño gráfico.

Para ello, este post lo he estructurado en estos epígrafes:

  1. Respuesta a una necesidad.
  2. En el diseño editorial.
  3. En el diseño de logos .
  4. En el diseño web.
  5. En el diseño de iconos.
  6. Conclusiones.

1. Respuesta a una necesidad

Como la mayoría de herramientas de que disponemos en el campo del diseño, la retícula nace también con el ambicioso propósito de organizar la información con una coherencia y dotar de armonía la composición.

Aunque técnicamente llamamos retícula a una cuadrícula formada por líneas verticales y horizontales, el uso de esta palabra se ha extendido, en el campo de la modulación de logotipos, a las figuras geométricas que definen una imagen definitiva. Esto lo veremos mejor en el punto 3 del post

Pero volviendo a la necesidad que cubre esta herramienta, podemos afirmar que su uso se ve consolidado en el ámbito de la maquetación de textos.

Sería impensable maquetar una publicación periódica, teniendo que plantear en cada número, una solución a la composición de cada página. Es en este caso donde es absolutamente imprescindible.

También en el diseño web, la retícula ofrece una ayuda y una guía inicial para empezar a crear un prototipo. En este caso, veremos que lo que llamamos retícula, en este caso no dispone del elemento horizonal, únicamente del vertical. En esto ahondaremos en el punto 4.

En cualquiera de los casos, lo importante es conocer esta herramienta, y usarla para dar coherencia al diseño, y como punto de apoyo, sin considerar ésta como algo estático o inflexible.

2. En el Diseño Editorial

Ya lo hemos adelantado. Nadie concibe la edición de un libro o revista o periódico, sin el uso de la retícula.

Es en este caso donde alcanza su máxima eficiencia, pues resuelve uno de los problemas con lo que se debe lidiar en algunas ediciones, como es la convivencia entre imágenes y textos.

Sobre la retícula en el ámbito editorial se ha escrito muchísimo, pero una de las publicaciones de referencia es sin duda Sistema de Retículas, de Josef Müller-Brockman. Un libro que desgrana todas las posibilidades de la retícula en el ámbito editorial más amplio. Desde periódicos o revistas, hasta la maquetación de catálogos corporativos, pasando por la rotulación de salas de exposición.

desño de reticulas
Páginas de «Sistemas de Retículas». Fuente: Editorial Gustavo Gili

Hablar de retícula es hablar principalmente de proporción. Por lo que conocer cómo distribuir los espacios entre las filas y columnas, y los tamaños de las celdas, requerirá de un conocimiento profundo de la tipografía a utilizar, y la configuración de sus parámetros básicos, para que el conjunto de la mancha de texto, armonice con las imágenes y con la composición general.

3. En el Diseño de Logos

Como se ha comentado en el primer apartado, muchas veces, a las figuras geométricas que se utilizan para llegar a una solución de un logotipo, le llamamos retícula.

Hay opiniones de todo tipo, pues algunos profesionales defienden que no es necesario su uso, o al menos no es obligatorio.

reticula en diseño de logos

Yo pienso que su uso es completamente necesario en el proceso creativo. Y esto significa que no necesariamente el resultado gráfico final del logotipo esté encajado en la retícula propuesta.

Trabajar con una retícula, o con una serie de parámetros que constriñan o restrinjan del algún modo, las infinitas posibilidades en materia de composición que podría tener un logo, es una forma de ser más eficientes en nuestro proceso de trabajo.

Algunos diseñadores, con mucha experiencia, son capaces de crear composiciones armoniosas y proporcionadas de forma intuitiva. Generalmente por tener un ojo entrenado.

retícula

Pero no olvidemos que incluso así, puede que mentalmente el diseñador tenga concebida una retícula, que transmite al papel.

Por otro lado, con la retícula garantizamos un trabajo de cara al cliente. Ver que el proceso creativo se ha tomado conforme a una base geométrica sólida transmitirá confianza y profesionalidad.

No inventemos excusas (ni retículas)

Por último, y en contraposición al párrafo anterior, no transmite profesionalidad el hecho de crear de la nada, una especie de retícula que no responde a ningún parámetro de proporción, solo para incluirla en el manual de marca.

Está bien no usar retícula en el proceso, pero si no se ha hecho, no es necesario después crear este tipo de artificios, que pueden desacreditar un trabajo de buena calidad. No se incluye y ya está.

Pero, en mi caso, considero siempre necesario incluirla en el proceso creativo, aunque durante el mismo, se vaya modificando y adaptando hasta la solución final. Hay que pensar en las necesarias correcciones visuales posteriores para equilibrar el resultado.

4. En el Diseño Web

Aunque inicialmente el diseño web tomaba prácticamente las mismas premisas que la composición en el diseño editorial, conforme ha ido evolucionando de un medio estático, a uno totalmente dinámico y flexible, se han ido añadiendo herramientas de diseño específicas para ellas.

Cada vez es menos frecuente encontrar a diseñadores que todavía prototipen con Photoshop, como se solia hacer anteriormente.

La oferta actual de programas de diseño enfocados a web y app, se centra basicamente en Sketch y Adobe XD.

Estos programas ya incluyen la herramienta para diseñar con retícula, que, como hemos apuntado anteriormente, se trata más bien de un sistema de columnas, pues la dirección horizontal no tiene mucho sentido en el ámbito web, donde disponemos del scroll infinito, y no estamos limitados por el alto de la página, como sucede en el diseño de medios impresos.

Actualmente se considera un estándar el diseñar a 12 columnas, y de hecho, es el valor por defecto que nos ofrece Adobe XD al marcar la casilla que ellos llaman «cuadrícula» (pese a que son sólo columnas).

Fragmentar nuestro espacio en columnas también ofrece las ventajas de encajar las secciones de la web en cajas imaginarias, que serán de utilidad para el desarrollador front-end que convertirá a código nuestra web. Facilitará la creación de bloques y definirá su comportamiento según los tamaños de pantalla, en base a los criterios del Responsive Design.

5. En el Diseño de Iconos

Para introducir la retícula en el diseño de iconos, hay que enfatizar de nuevo el concepto de proporción.

Actualmente, y con el auge del diseño de apps, ha sido necesario generar cantidad de iconografía, que responda a las necesidades de cada aplicación.

Aunque existen bancos de iconos diseñados específicamente para entorno app, y optimizados para trabajar con Sketch o Adobe XD, es muy probable que muchas empresas que encargan el diseño de su app requieran de iconos espécificos.

En todo caso, tanto para realizar iconos genéricos para un banco de imágenes, como para diseñar iconos específicos, es necesarios basarnos en una retícula.

Fuente: Adobe Blogs. Post: «Optimize Icon Design with More Artboard

Esta retícula dará consistencia al conjunto de iconografía de la web, app, catálogo o cualquier otro soporte. La consistencia es básicamente que todos los iconos compartan parámetros visuales que hagan que, si los visualizamos conjuntamente, los identifiquemos como un único estilo.

Podemos alcanzar la consistencia mediante el uso correcto de los grosores de linea, los remates de los trazos, y los espacios en blanco. Y para todo ello una buena retícula de base garantizará un resultado correcto.

6. Conclusiones

Aunque tradicionalmente asociemos la famosa retícula al diseño editorial, vemos que la cantidad de ecosistemas en los que puede convivir (en silencio, pues nunca se deja ver) es importante, y va aumentando conforme van apareciendo nuevos soportes para el diseño.

El concepto de la retícula dota de profesionalidad a los trabajos de diseño, pues garantiza una estructura coherente, y transmite uniformidad y organización.

Al final, se trata de un elemento que trabaja en favor de la comunicación visual, por lo que no entiende de soportes, es más bien la representación de los espacios y distancias que no vemos directamente, pero sí apreciamos indirectamente.

Referencias y enlaces de interés

  • Existen otros títulos importantes que hablan sobre este tema, a parte del mencionado en el post, como serían «Diseñar con y sin retícula» de Timothy Samara o «Bases del diseño retículas» de Gavin Ambrose y Paul Harris
  • En este enlace tienes la opción de descargar gratuitamente Adobe XD, por si te interesa probarlo.
  • Este post de Uxplanet, ahonda en el concepto de la retícula en el diseño de logos, con abundantes ejemplos y muy visual.

¿Compartes?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *